(07/52) Descaminar

Abril Castillo
2 min readFeb 17, 2019

De broma dicen que cuando vuelas de lima a Cuzco el avión no aterriza sino sólo se estaciona. Así de alto está esa ciudad. Dicen también que para el mal de alturas es mejor llegar por tierra, ir subiendo lentamente en vez de llegar de golpe.

Para ir de ahí a Machu Picchu puedes hacer el camino del inca e ir llegando de Cusco hasta en siete días. Si vas en tren la experiencia es diferente. El tren no avanza ni sube. De pronto se deja caer de espaldas. En zigzag: de espaldas-de frente-de espaldas.

Los trayectos son más claros a pie, en auto, en tren: por tierra. Lo otro es como aparecer mágicamente en otro lugar. Y eso cómo no te va a hacer doler la cabeza.

Una vez de niña fui con mis abuelos y mis tíos a un restaurante chino, pero de camino en el coche me quedé dormida. Desperté en un lugar donde la comida olía diferente, donde los adornos no correspondían con nada que hubiera visto antes y donde la gente que atendía era de hecho china. Desperté en una cama hecha por dos sillas y mi mamá y mis abuelos me aseguraron que estábamos en China. Ya de regreso a la casa fresca de un sueño reparador desandamos el mismo camino y vi que estaba en la Ciudad de México.

A veces hay que unir los puntos al revés. Caer de espaldas hacia Machu Picchu. Entender las reglas de cómo entrar. Saber también cómo salir. Esos trayectos son la estancia misma.

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Abril Castillo

miope e hipermétrope al mismo tiempo pero en ojos distintos