(21/52) Un kilo de fierro y uno de algodón

Abril Castillo
2 min readJun 4, 2022

Aquí es común encontrar estampitas en el piso. Una vez encontré una de gato, y la dejé. Otra vez una de araña y la pegué a mi celular. Una de navidad y la puse de decoración frente a mí en el escritorio. Los niños coleccionan cromos y las frutas tienen estampas que en México coleccionaba mi mejor amiga Daniela en un cuaderno, hasta atrás; ahora guardo algunas que me parecen bonitas, hasta que se despintan o caen de donde sea que las haya pegado o olvido que ahí las pegué, excepto una de naranjas de Sevilla que puse en mi computadora justo abajo del teclado. Había otra de fruta de la pasión pero se despintó y la quité.

Ayer entregué mi último avance antes de la entrega final dentro de tres semanas. Me fui dos días a Madrid a la Feria del Libro y me gustó mucho pasear por el retiro, me acordé de la FILIJ, ojalá algún día vuelva a existir. Estuve dos días en la oficina de Madrid de mi trabajo y fue bonito conocer a la gente en persona, el último día, antes de irme a tomar el tren, lloré y me dio pena y me puse a ver contra la pared como si estuviera castigada y Koral me dijo: Échate nomás la lloradita y luego sigues, eso hago yo siempre. Justo antes habíamos platicado de que los días son todas las emociones posibles un momento detrás del otro. El capi iba a decir algo pero dijo: Nada, nada. Y no dijo nada.

Ahora estamos a punto de irnos a Llafranc con la familia Campoamor, logramos coincidir todos y vamos a ir a la playa, jugaremos juegos de mesa, como Catán y Sequence, y mañana visitaremos un viñedo de Marc, así se llama y lo atiende por teléfono un señor muy amigable que creo que era francés, y en su página para hacer cita, en la versión en inglés, decía “get quote”.

Anoche al acabar salí corriendo hacia Sant Antoni para ver a Ceci Ruiz y a Phillip que vinieron a Barcelona de camino a Angouleme, se van el lunes en la mañana. Hace un año estábamos allá con la familia de Majo y el ticher, vacunándonos en Niuyor, como se sigue llamando el chat que tenemos las tres, Cucharita incluida, donde a veces mando fotos de los huevos a la Majo que desayuno casi siempre.

Los días se agotan y los voy llenando, aunque hoy me esté bajando y haya amanecido nubladón. Vuelvo en un mes y una semana. Hoy soñé que era mamá. Quiero abrazar a mis gatos.

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Abril Castillo

miope e hipermétrope al mismo tiempo pero en ojos distintos