(22/52) Mentiras verdaderas

Abril Castillo
2 min readJul 4, 2021

Creo que me tengo que empezar a despedir de Michael Caine. Nació en 1933 y eso quiere decir que tiene 88 años, año capicúa. Ya está viejo, ¿cuánto más puede vivir?

Alguna vez mi mamá dijo eso sobre mis abuelos y escucharla decir eso antes de ir a desayunar uno de tantos domingos a Sanborns me llenó de angustia.

En una de sus últimas fotos en la red, Michael Caine trae bastón y su esposa que alguna vez fue demasiado joven para él, ya se ve de su edad. Vestido con un elegante traje azul, mira preocupado a la cámara de los fotógrafos de la gala en cuestión, y se recarga hacia el lado en que descansa su bastón. Caine quiere decir bastón.

Se ganó mi corazón en esa película poco o menos recordada de Woody Allen, Mentiras verdaderas. Donde sale Anjelica Houston de amante y es casi un remake de March point si no es porque en esta última el protagonista es el azar, mientras que en la otra es la culpa.

No se trata de estar libres de pecado sino de culpa para poder seguir existiendo. Si al cabo lo único que existe es el mundo de los vivos, entonces solo los cínicos sobreviven.

La película en realidad de llama Crímenes y pecados. Y sale Anjelica Houston pero no Michael Caine. Me dejé volar tanto por alguien que no sale en ésta pero que al final me condujo a ella.

Hoy es la última noche que dormimos en Pestalozzi y fue una semana de demasiadas digestiones, crímenes y pecados.

Si yo estuviera libre de pecado, tiraría la primera piedra; pero por ahora solo me duermo contenta, ya no siguiendo aquella piedra que estuvo casi dos años en mi boca y ahora descansa en un tubo de ensayo que cuando lo agitas suena.

Suena mi piedra como si fuera una tarde de granizo.

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Abril Castillo

miope e hipermétrope al mismo tiempo pero en ojos distintos