[4] (01/52) Alacranes o cucarachas

Abril Castillo
3 min readJan 3, 2021

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Yo no sabía quién era Bill Paxton y ahora todo el tiempo se aparece. Sale en la película de Twister del científico principal, ahí le dije a Santiago que qué habría sido de ese actor, si era muy conocido o en qué otra película salía, pero no me supo decir. Al día siguiente vimos la de Titanic y resultó que es el encargado de la investigación y de recuperar el diamante azul que la viejita ha tenido todo ese tiempo. Le dije al ticher: mira, ahí está ese actor otra vez. Y nos dio risa porque de pronto resultó que sí había sido importante en los noventas. Dos días después vimos la de Al filo del mañana, que salen Tom Cruise y Emily Blunt y es una película como El día de la marmota pero sobre guerra contra aliens; por un enfrentamiento donde a Tom Cruise le cae sangre de alien ahora despierta siempre el mismo día cada vez que lo matan en combate. Pues resulta que el capitán de su equipo también está representado por Bill Paxton. Ahí está otra vez, ticher, le dije cuando lo reconocí. Ya salía más grande y traía bigote, pero la mirada nunca cambia sin importar la edad. Lo googlié y vi que se había muerto hace tres años en una operación del corazón, algo parecido a lo que le hicieron a mi mamá hace cinco años, un cambio de válvula. Pero Bill Paxton no sobrevivió. En su biografía decía que también era director, pero no reconocí ninguna.

Días más tarde Santiago contrató Disney Plus, aunque ya habíamos visto la de Soul pirata, y estuvimos viendo varias de niños de los noventa, como la de Mighty Ducks y en español la de Querida encogí a los niños. El ticher puso una de golf donde sale Shia LaBeouf. Se llama The greatest game y el ticher la había visto en un camión una vez de Durango para acá. En los créditos del principio vi que la había escrito y dirigido Bill Paxton.

Por días no salí de la casa. Salgo cada vez menos. El otro día fui a ver a mi mamá y de regreso me encontré una cucaracha muerta en las escaleras. Siempre hay cucarachas en este edificio; sin importar cuánto fumiguen, vuelven a aparecer. Esta cucaracha era más grande que las que normalmente me encuentro. Así que me acerqué más para verla bien. Me dio la impresión de que no era una cucaracha sino un alacrán. La miré ahí tiesa, muerta boca arriba: era una cucaracha, por suerte.

Las cucarachas dan asco pero los alacranes son peores. En la de Querida encogí a los niños hay una escena que desde chica me impactaba mucho donde un alacrán mata a una hormiga que era el transporte y amiga de los niños encogidos. El alacrán le entierra su aguijón a la hormiga bebé y los niños le clavan al alacrán un palo con fuego en el centro de la cabeza. Y así la ahuyentan. Todos lloran la muerte de la hormiga.

En casa de mi mamá hay muchas hormigas y algunas veces hemos visto alacranes. Dice que mientras haya de uno no hay de otro. Las hormigas pueden ser desesperantes pero no son venenosas como los alacranes.

Ella también me dijo que mientras haya cucarachas no llegan alacranes. Como si el asco fuera lo contrario al miedo. La suciedad ajena al veneno. La vida y la muerte, el horror y la belleza que no pueden estar juntos al mismo tiempo. Uno siempre vence al otro.

Aunque desde que se murió mi tita por primera vez pensé que en la muerte sí que hay mucha belleza. Un destello enceguecedor por última vez.

Descanse en paz, Bill Paxton.

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Abril Castillo

miope e hipermétrope al mismo tiempo pero en ojos distintos