(49/52) Spoiler Alert: Always be my Maybe

Abril Castillo
3 min readDec 31, 2023

Conocí a Ali Wong por su stand up Baby Cobra, donde sale embarazada y habla de esa experiencia. En su segundo stand up, años después, también sale embarazada y bromea sobre que solo puede hacer un nuevo stand up cada que se embaraza; y luego dice que en realidad es que necesita urgentemente dinero para mantener a ese nuevo bebé y por eso tiene que trabajar con ocho meses de embarazo. Una vez un amigo me pasó una explicación de cómo Ali Wong estructura de manera magistral sus stand ups.

En Always be my Maybe la historia se centra en dos personajes de ficción, o sea que no es un stand up pues. El personaje de Ali es Sasha, una chef celebridad que de niña fue vecina y bff de Marcus Kim, de origen coreano (ella me parece que tiene raíces chinas). Los papás de Sasha nunca están en casa y Marcus es su vecino, en una colonia muy bonita en San Francisco; la familia de Marcus adopta a Sasha quien aprende de cocina coreana por la mamá de su amigo: Nosotros usamos tijeras para todo, le dice la señora mientras la enseña a cortar el cebollín.

Cuando son adolescentes la mamá de Marcus se muere en un accidente y ellos esa noche por primera vez se declaran su amor y pierden sus virginidades en el asiento trasero de Marcus. De ahí van a cenar a Burger King y se empiezan a pelear: Marcus le dice que no irá a la universidad, que se quedara ayudando a su papá. Ella se decepciona y lo deja ahí.

Saltamos al tiempo presente, donde Sasha ya es una chef de renombre y vive en NY, a punto de casarse con su novio y representante, el coreano guapo de la serie Lost, que en esta película sale de un tipo fuck boy de cincuenta años que le pide un tiempo para pensar si se quiere casar o no con ella.

Sasha se va a San Francisco a abrir su nuevo restaurante y se reencuentra con Marcus, quien le arregla su nueva casa, que ahora se dedica con su papá a hacer reparaciones, nunca salió de ahí, de hecho sigue viviendo con su papá; pero también es músico, Sasha va a oírlo tocar y le encanta lo que hace.

Comienzan a salir como amigos, él tiene novia y ella termina cortando a su agente por culey y luego anda brevemente con Keanu Reeves, pero también lo manda al diablo y empieza a salir con Marcus, siempre se han amado.

Van un día a comer comida china y ella le dice que ese restaurante siempre le pareció muy malo, que por que la lleva ahí. Y Marcus le responde que ese lugar siempre fue delicioso y ella lo comprueba al probar un raviol chino. Es solo que todo tu pasado lo pintaste con una brocha de caca (shit brush), pero tuvo cosas buenas tu infancia.

La relación no es fácil porque están en mundos muy distintos y ella quiere viajar y él no quiere moverse de casa de su papá.

He visto esta película muchas veces. Ahorita la estaba viendo mientras el ticher se echaba una pestañita y cuando se despertó la apague para que comiéramos. Me dijo que no iría al Año Nuevo, que no quiere salir sino quedarse en la casa. Pensé en Marcus y Sasha y luego me pareció una tontería enojarme por eso, que haga lo que lo haga sentir cómodo, no me sentiría bien que vaya solo por darme gusto aunque no tiene ganas de salir; no me gustaría que me exigiera a mi ir a un lugar que no quiero. Yo sí quiero ir a casa de mi mamá, ya veré al ticher pasada la media noche, vivimos en la misma casa.

Al final de la película, Sasha vuelve a San Francisco y abre un restaurante poco pretencioso de comida casera coreana, en honor a su madre postiza y suegra. Y se queda con Marcus. Felices para siempre.

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Abril Castillo

miope e hipermétrope al mismo tiempo pero en ojos distintos